Organizaciones rechazan paro indefinido y exhiben disputa interna en el gremio 🚛⚠️
En vísperas de una nueva jornada de presión sobre las carreteras del país, el llamado al paro indefinido impulsado por la Asociación Nacional de Transportistas y el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano terminó por evidenciar una fractura pública dentro del propio sector transportista.
Desde Ciudad de México, al menos tres agrupaciones nacionales —Federación Mexicoamericana de Transportistas, Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas y Alianza Mexicana de Transportistas— se deslindaron de los bloqueos anunciados para este lunes y optaron por respaldar una ruta de negociación institucional con el gobierno.
La respuesta de la Antac no tardó: acusó a estas organizaciones de mantener una relación históricamente cercana con las autoridades y de representar, sobre todo, intereses empresariales distantes de la realidad que enfrentan diariamente operadores y hombres-camión en las carreteras mexicanas.
En un pronunciamiento cargado de reproches, la agrupación promotora del paro incluso recordó que varias de esas organizaciones surgieron de rupturas internas marcadas, según dijo, por divisiones y actos de traición dentro del propio gremio.
El conflicto revive el precedente de noviembre pasado, cuando movilizaciones similares paralizaron durante tres días rutas estratégicas en 23 estados del país. Ahora, el nuevo episodio se produce bajo la presión adicional del encarecimiento internacional de energéticos, donde el precio del diésel se ha convertido en uno de los detonantes centrales del descontento.
La Fematrac advirtió que no respaldará acciones que alteren la libre circulación ni comprometan la seguridad de operadores, usuarios y cadenas logísticas, al sostener que este tipo de bloqueos provocan pérdidas económicas y abren espacios para mayores riesgos de inseguridad.
En el mismo sentido, la Hamotac sostuvo que el paro convocado por la Antac no representa al transporte organizado nacional y reiteró que cualquier exigencia del sector debe procesarse en mesas formales con autoridades federales.
La Amtac, aunque reconoció pendientes graves como el alza de combustibles y la ausencia de tarifas justas, también descartó sumarse a cierres carreteros y urgió a resolver esos temas mediante diálogo inmediato.
Mientras tanto, la Concanaco Servytur México llamó a manifestantes y autoridades a evitar una escalada que afecte el libre tránsito, el abasto y la actividad económica nacional.
Detrás de la disputa no sólo se juega una protesta: también se libra la representación política de un gremio fragmentado que hoy debate entre presión directa o negociación institucional.

