El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, lanzó una advertencia contundente sobre el deterioro del Estado de derecho a nivel mundial, señalando que los derechos humanos enfrentan presiones cada vez más intensas por parte de actores con gran poder y el uso de tecnologías avanzadas.
Durante la inauguración de la 61ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, celebrada en Ginebra, el diplomático subrayó que el orden legal internacional está siendo debilitado por la imposición de intereses de los más fuertes.
“Hoy vemos cómo el Estado de derecho es desplazado por la ley del más poderoso, a plena vista y, en muchos casos, bajo su propio liderazgo”, expresó Guterres en su mensaje de apertura.
El titular de la ONU advirtió que la expansión de la inteligencia artificial, sin controles adecuados, está generando nuevas amenazas para la protección de las garantías fundamentales. Entre los riesgos identificados destacan el uso de estas tecnologías para restringir libertades básicas y el aumento de las desigualdades entre países y sectores de la población.
En ese sentido, alertó que el avance tecnológico, lejos de ser neutral, puede convertirse en una herramienta que profundice brechas sociales y debilite los mecanismos internacionales de justicia si no se regula de manera responsable.
Ante este panorama, Guterres hizo un llamado a la comunidad internacional para reforzar el Estado de derecho y establecer marcos éticos que guíen el desarrollo de la inteligencia artificial, con el fin de evitar que se transforme en un instrumento de control o exclusión.
El pronunciamiento pone sobre la mesa el desafío de equilibrar innovación y derechos humanos en un contexto global marcado por el poder concentrado y la rápida evolución tecnológica.

