Ciudad de México, 25 de junio de 2025 — En una ola de reacciones contundentes, instituciones financieras mexicanas como Intercam Banco, CIBanco y Vector Casa de Bolsa respondieron con firmeza a los señalamientos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que las vinculan con operaciones relacionadas al lavado de dinero y al financiamiento del tráfico de fentanilo por parte de cárteles mexicanos.
Las acusaciones provienen de un informe de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), que incluye a estas instituciones en una lista de «preocupación principal» por su presunta relación con organizaciones delictivas, como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a través de transacciones en dólares estadounidenses y vínculos con la adquisición de precursores químicos provenientes de China.
Intercam Banco niega vínculos ilícitos
Intercam respondió con un comunicado en el que rechaza categóricamente cualquier vínculo con actividades ilegales, asegurando que ha operado durante casi tres décadas conforme a todas las normas nacionales e internacionales, con apego a políticas estrictas contra el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo.
“La operación del banco se mantiene con normalidad y nuestros clientes pueden tener la certeza de que sus depósitos están protegidos por el IPAB y custodiados en Indeval”, señaló la institución, subrayando además que el señalamiento del Tesoro excluye expresamente a sus subsidiarias en Estados Unidos.
CIBanco exige pruebas
Por su parte, CIBanco también desmintió cualquier vínculo con actividades fuera del marco legal, asegurando operar bajo la supervisión constante de la Secretaría de Hacienda, Banxico y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). La institución exigió al Departamento del Tesoro mostrar evidencia concreta de las acusaciones, afirmando que no hay indicios que comprometan sus operaciones.
Vector Casa de Bolsa: “Rechazo total a cualquier señalamiento”
En la misma línea, Vector Casa de Bolsa —con más de medio siglo de trayectoria— emitió un comunicado donde repudia los señalamientos de forma enérgica, destacando que su operación siempre ha estado alineada a los más altos estándares de cumplimiento y auditoría.
Contexto delicado en la relación bilateral
Estas reacciones se dan en un momento de alta sensibilidad diplomática, tras declaraciones de la fiscal estadounidense Pam Bondi, quien colocó a México en una lista de naciones consideradas amenazas para la seguridad de EE.UU., en el contexto de la lucha contra el fentanilo.
Mientras las instituciones financieras mexicanas sostienen su inocencia y transparencia, el gobierno federal mantiene coordinación con las autoridades financieras para dar seguimiento a la situación. Hasta el momento, la Secretaría de Hacienda ha informado que no cuenta con evidencia que respalde las acusaciones del Tesoro estadounidense.
Este episodio podría escalar en el terreno diplomático y financiero, con implicaciones importantes para la relación bilateral en materia de seguridad, cooperación internacional y flujos económicos.

