Cd. Victoria; Tamaulipas, México – En el corazón de Tamaulipas, la Asociación Época Dorada celebró este mes su duodécimo aniversario, consolidándose como una institución que trasciende por su compromiso con el bienestar y la dignidad de las personas mayores. Con una fiesta llena de emotividad y gratitud, la asociación reunió a sus miembros, colaboradores y amigos en un evento que reflejó el verdadero humanismo que la distingue.
Durante doce años, Época Dorada ha sido un faro de esperanza y apoyo para los adultos mayores, enfocándose en mejorar su calidad de vida y brindarles un espacio donde se sientan valorados y acompañados. Su labor ha transformado vidas, no solo a través de programas y actividades, sino también mediante el ejemplo de solidaridad y respeto que promueven entre las generaciones más jóvenes.
El evento conmemorativo contó con la presencia del comité directivo, encabezado por el presidente Francisco J. Alfaro, quien destacó la importancia de seguir trabajando por el bienestar de los adultos mayores. Junto a él, estuvieron la secretaria Nora A. Alfaro Reyes, la tesorera Enriqueta Huerta Fernández y la vocera Hortensia García, quienes han sido pilares fundamentales en la consolidación de esta noble causa.
La celebración incluyó una ceremonia oficiada por el sacerdote Mario de la parroquia Cristo Rey, quien compartió un mensaje de reflexión y bendiciones con los asistentes. Durante su homilía, el padre Mario resaltó la importancia de valorar y cuidar a las personas mayores, quienes son un tesoro de sabiduría y experiencia para la sociedad.
«Es un honor acompañar a la Asociación Época Dorada en este aniversario tan especial. Su labor nos recuerda que el verdadero humanismo se construye con acciones concretas, con amor y respeto hacia quienes han dedicado su vida a construir un mundo mejor», expresó el sacerdote.
El evento también fue una oportunidad para reconocer a los miembros y colaboradores de la asociación, quienes han sido motores constantes de inspiración. A través de testimonios y anécdotas, se destacó cómo Época Dorada ha logrado crear una comunidad unida, donde los adultos mayores encuentran un espacio para compartir, aprender y disfrutar de una vida plena.
«Estos doce años nos han enseñado que nunca es tarde para seguir siendo ejemplo para otros. Nuestros miembros son la prueba viviente de que la edad no es un límite, sino una oportunidad para seguir creciendo y aportando a la sociedad», afirmó Hortensia García, vocera de la asociación.
La celebración culminó con un brindis y una convivencia entre los asistentes, quienes disfrutaron, el ambiente festivo reflejó el espíritu de Época Dorada: una institución que no solo celebra logros, sino que también siembra esperanza y fortalece el tejido social.
Con doce años de trayectoria, la Asociación Época Dorada sigue demostrando que el verdadero humanismo se construye con acciones concretas y con un compromiso inquebrantable hacia quienes más lo necesitan. Su labor en Tamaulipas es un ejemplo de cómo, con dedicación y amor, es posible transformar vidas y construir un futuro más digno para todos.

