El Escuadrón 4-2-1 del Ejército Zapatista partió el domingo desde Isla Mujeres rumbo al puerto de Vigo en España en el barco rebautizado como “La Montaña”
CIUDAD DE MÉXICO (apro). – El Escuadrón 4-2-1, denominado así porque van cuatro mujeres, dos hombres y una persona que no se identifica con ningún género del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), partió este 2 de mayo de Isla Mujeres, Quintana Roo, rumbo al puerto de Vigo, en Galicia, España, en un barco rebautizado como La Montaña, informó Corriente Alterna.
Acompañados de 5 marineros alemanes y colombianos, los zapatistas zarparon a las 4:10 de la tarde y planean con esta travesía denominada “La ruta de Ixel”, la diosa del amor y la fertilidad, llegar a Europa en seis semanas, algún día de junio.
Los zapatistas iban a partir este 3 de mayo, día de la Santa Cruz, pero los lancheros les advirtieron de fuertes vientos nocturnos, por lo que ningún barco saldría a altamar y decidieron partir
Eran las 4 de la tarde. El Escuadrón 4-2-1 se preparó. Alzó el puño izquierdo mientras el subcomandante Moisés, en tierra, intentó lidiar con los medios de comunicación. Los marineros alemanes gritaron órdenes entre ellos. Se soltaron las amarras. El motor se encendió. El viaje inició.
“Va a ver que va en serio. Es una cosa increíble porque se están yendo en un barco, a tomar el mar. Con el cerco de paramilitares que los acosa en sus territorios, con las carencias que todos tenemos y los problemas de sus propias comunidades, ellas y ellos lograron organizarse para agarrar un barco y ¡ámonos! Tal vez a mucha gente esto no le diga mucho, pero a nosotros nos inspira muchísimo”, señaló Marisela, integrante del Consejo Indígena de Gobierno (CIG) y de la comunidad hñahñú, otomí que mantiene tomadas las oficinas del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) de la Ciudad de México, desde hace siete meses.
También estaba Filiberto, igual integrante del CIG y que está en la toma del INPI y cuya decisión de despedir a los zapatistas se tomó en asamblea con 80 personas.
Antes de que los zapatistas y marineros se embarcaran, Marisela y Filiberto les entregaron una Lele, muñeca tradicional otomí vestida de rojo y negro, con las letras del EZLN bordadas en el pecho.
“Es una tripulante clandestina que se va a las Europas”, gritó la tripulación arriba de La Montaña.

