Es tiempo de cerrar las páginas de las heridas y la confrontación. Los ciudadanos queremos política y políticos de respeto y de propuestas que conduzcan a la civilidad y al desarrollo social.
Tamaulipas y todo el país vive momentos difíciles, se ataca al adversario, pero nadie tiene la capacidad de ver la viga en el ojo propio, y se ocupa solo en señalar la del contrincante.
Si los políticos no tienen la capacidad de la mesura y la reflexión sobre lo que más importa, qué es la paz y no el encono, ni la división social; seamos los ciudadanos los que cuidemos de no caer en la confrontación con el amigo, el vecino, o toda persona con color político diferente.
El encono no nos llevara a nada bueno. Es tiempo de calmar y templar los ánimos. Razonemos y recordemos que la más civilizada herramienta para aprobar o reprobar a los candidatos y al gobierno es el instrumento del voto.

