Por: 𝒢𝒶𝓈𝓉𝒶𝓃𝒹𝑜 𝒯𝒾𝓃𝓉𝒶🖋️
En tiempos donde el sindicalismo enfrenta el desgaste de viejas prácticas y la desconfianza de sus propias bases, el relevo en el Comité Delegacional D-V-55 del Instituto Tecnológico de Morelia dejó un mensaje claro: la legitimidad todavía se construye en las urnas y con participación real.
Por instrucción del Ing. Armando Ávalos Arceo, el proceso de cambio estatutario se realizó en las instalaciones del Tecnológico, en una jornada que, más allá del trámite administrativo, se convirtió en un ejercicio de expresión colectiva. Hubo orden, sí, pero sobre todo hubo presencia: trabajadoras y trabajadores acudieron a votar, a respaldar o a cuestionar, conscientes de que la representación sindical no es un asunto menor en la vida laboral de la institución.
El resultado fue contundente. El Dr. Roberto Carlos Reyes Venegas obtuvo el respaldo mayoritario en una elección descrita como democrática, transparente y concurrida. No fue una designación cupular ni una transición silenciosa; fue una decisión tomada desde la base, en un contexto donde cada voto pesó y cada ausencia también dijo algo.
Al asumir la titularidad de la Delegación D-V-55 de la Sección 61 del SNTE, Reyes Venegas habló en un tono que intenta marcar distancia con inercias del pasado. Agradeció el respaldo y subrayó que, junto con su equipo, asume una responsabilidad colectiva: representar, defender y acompañar a la comunidad laboral del Tecnológico de Morelia con ánimo renovado y compromiso real.
El cambio no es menor. En un país donde los sindicatos siguen siendo terreno de disputa entre burocracias internas y exigencias de democratización, este relevo abre una nueva etapa para la delegación. El desafío, sin embargo, apenas comienza: convertir la legitimidad electoral en resultados concretos, y demostrar que la representación sindical puede volver a ser una herramienta de organización y no solo un cargo administrativo.
En el Tecnológico de Morelia, al menos por ahora, la base habló. Y esa voz, en tiempos como estos, no es poca cosa.

