Según ha explicado una de las personas que estuvo a cargo del edificio, su llamativo pelaje se debería a los restos de residuos químicos que se quedaron en las instalaciones. Así, su piel se estaría ensuciando con sulfato de cobre, un material que en contacto con tejido vivo puede ocasionar inflamaciones y enrojecimiento de la piel.
Dzerzhinsk es una ciudad rusa que se encuentra ubicada en la región de Nizhni Nóvgorod una fábrica abandonada especializada en la producción de vidrio acrílico y ácido cianhídrico, ha ocurrido un extraño fenómeno.

